martes, 1 de agosto de 2017

Regreso a Montauk - No Hay Cine Sin Palomitas

Amores sufridos son los más queridos

Lo admito, soy un gran enamorado de las películas románticas. Y si son de antiguos amores que se reencuentran, tienes mi visionado garantizado. No creo que descubra a nadie el poder que tiene el cine en nuestra vida cuando tratan temas que conocemos y plasman con imágenes lo que nosotros creemos nuestra vida, y que quizá lo sea. Por eso estas películas me atraen, porque uno ha vivido ya cosas en la vida y le gusta ver, o más bien le gusta sufrir, una representación idealizada de lo que pudo ser y no fue, o de lo que pudo haber sido y quizá sí fue. Hoy vengo a hablar de Regreso a Montauk, una película que intenta contar, una vez más, una historia de reencuentros.

La cinta nos cuenta la vida de Max Zorn, un escritor ya entrado en años que viaja a Nueva York para presentar su última novela, una historia de amor personal que vivió en esa misma ciudad 17 años antes y que no terminó bien. Una vez en la ciudad, Max se ve obligado a revivir esa historia y retomar el contacto con la mujer que la vivió.

Dirigida por Volker Schlöndorf (El cuento de la doncella de 1990), Regreso a Montauk no destaca por ser un ejemplo claro de lo que podríamos llamar cine romántico de reencuentros. Y no porque no lo intente. Vaya por delante que el que aquí escribe ha disfrutado de la película mucho, pero es consciente de que el veterano director intenta imprimir un ritmo y un estilo original a la cinta, sin conseguir completamente el resultado buscado y sin dejar clara su forma. Aunque tampoco hay que ser catastrofistas, estos fallos de ritmo no impiden que la película sea disfrutable.

Otro aspecto del que quiero hablar es del guion escrito por el propio director y por Colm Coibin (Brooklyn), el cual se nutre claramente de la inspiración de la trilogía Antes de..., específicamente de Antes del atardecer, dándonos un reencuentro incomodo de los personajes, unas conversaciones profundas del sentido de su relación y unos arquetipos de personajes muy parecidos. Pero el problema que presenta el guion no es su inspiración, es la sensación a repetición que deja a quien haya visto las obras originales. La mayor diferencia entre los dos productos es la forma en que cuentan las historias, pero mientras una fue original en ese aspecto, la otra no se preocupa en actualizarse y repite los errores que la primera pudiera tener. Pero no todo es malo en el texto, pues si algo se agradece en el mismo es la autoconsciencia que presenta en algunas escenas del producto que está siendo.

Y por fin llegamos a lo que de verdad hace recomendable la cinta, sus actores. Regreso a Montauk está protagonizada por un Stellan Skarsgård (Piratas del Caribe) que construye un personaje con el que te puedes identificar fácilmente y que no deja de ser un hombre normal que no ha podido olvidar un amor de hace años. Enfrente tiene a una Nina Hoss inmensa que le da la réplica y mejora mucho la película con su Rebecca, el amor del pasado. No quiero descubrir demasiado de su personaje, aunque tampoco tenga nada excesivamente original, para que quien quiera pueda ver la cinta sin esa información. Lo único que puedo y quiero decir de ella es que es, quizá, el personaje mejor construido de toda la historia y el que al final da sentido a la emoción que la cinta despierta en el espectador. Realmente, sin Nina Hoss, la historia no sería ni la mitad de interesante y emocionante de lo que es.

En resumen, Regreso a Montauk nos cuenta una historia de segundas oportunidad y egoísmo, aprovechando el viaje para reflexionar sobre las decisiones del pasado y su peso en nuestra vida. Se la recomiendo mucho a quienes, como yo, son un alma romántica encadenada a un pasado que nunca volverá y que disfrutan de ver una representación idealizada de lo que les gustaría que fuera o hubiera sido su vida. No esperéis ninguna joya del cine, aunque la historia que cuenta os parecerá haberla sentido como propia. Haceos unas palomitas con todo el amor que podáis y emocionaros con la película. No me dejéis solos en el sentimiento.

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