viernes, 27 de enero de 2017

Fences -- No Hay Cine Sin Palomitas

De paternidad y fracaso personal

El cine siempre se ha nutrido de grandes obras de teatro. No hablo de su vertiente musical, de algunos de estos musicales hablamos en nuestro reciente programa de radio; hablo de grandes dramas teatrales como Agosto, Incendies, o casi la bibliografía completa de Shakespeare, destacando sobre todo las adaptaciones de Kenneth Branagh y su Hamlet en particular. A pesar de la simpleza que puede aparentar, estas adaptaciones tienen la difícil tarea de conseguir alejarse del estilo teatral que adapta en pos de un estilo más cinematográfico. No todos toleran el teatro, igual que no todos toleran los musicales; por eso estas películas intentar alejarse, aunque existen casos que no lo hacen y nunca ha sido un problema para los espectadores.

Fences nos cuenta la historia del matrimonio negro Maxson en los años 50. Troy es un exjugador de béisbol, que malvive como basurero y dedica todo su dinero a la subsistencia de su familia, que la completan dos hijos, uno adulto que solo le visita para pedir dinero y otro adolescente al que se le presenta la oportunidad de triunfar como jugador de fútbol americano. Pero la frustración por su propio fracaso hará que Troy no le ponga fácil las cosas a su hijo.

Denzel Washington dirige y protagoniza esta adaptación de un clásico del teatro americano que ya protagonizó y por el que ganó un premio Tony. Junto a él está, y estuvo en el teatro, Viola Davis, quien también ganó el premio Tony por hacer el mismo papel que en la cinta, haciendo de su mujer en la ficción. Juntos muestran lo que ya mostraron sobre las tablas, una química y un entendimiento total, aportando una fuerza genuina y preciosa a las imágenes. Aunque la cinta peca de ser demasiado teatral, excepto por un par de escenas, todo se desarrolla en la casa de la familia y en lugares específicos; la emotividad y fuerza de la historia hacen que se perdone ese pequeño detalle.


Como ya he dicho, la película está protagonizada por Denzel Washington y Viola Davis, dos actores más que reputados que en esta ocasión vuelven a asombrar con unas poderosas actuaciones que harán que cualquiera que vea la cinta no pueda olvidarles. Ambos muestran la desesperación y la lucha de sus personajes como si la estuvieran sufriendo ellos mismos. Otros actores que salen en la película son Mykelti Williamson (el inolvidable Bubba Blue de Forrest Gump) o Stephen Henderson, los cuales aportan ternura y seriedad, respectivamente, a la historia y sirven como catalizadores de distintos conflictos que se plasman en pantalla.

El guion de la película es una adaptación bastante fiel al original, el propio autor de la obra trabajó en el guion de la película hasta su muerte en 2005, momento en que Tony Kushner recogió el material hasta el día de hoy. Este hecho, el que la obra original se escribiera en los años 80, no hace que deje de sorprender la fuerza y la cercanía de los conflictos que se muestran, sobre todo por ser temas "universales". La sensación de fracaso personal, la envidia a los hijos por las posibilidades que uno nunca tuvo, la monotonía del día a día,... Todo son sensaciones que prácticamente todos hemos vivido o viviremos, y en la cinta están mostrados con mucho cuidado y realismo.


No querría terminar sin sacar algún problema a la película. Es cierto que yo, como persona, la he disfrutado mucho, me he emocionado, he vibrado con los personajes y los he querido y odiado cuando tenía que hacerlo. Pero también es cierto que la puesta en escena, tanto de decorado, como antes he comentado, como de actuaciones, soberbias, no se me vaya a entender mal, son excesivamente teatrales. Exageración de aspavientos que rozan la sobreactuación, limitación espacial de movimiento,... todo son problemas que hay que resolver en la puesta en escena de una obra de teatro al cine, y Fences tiene algunos momentos donde estos problemas son evidentes. Ninguno desmerece al conjunto, pero son remarcables.

En definitiva, Fences es una gran película a la que quizá le pueden sobrar unos minutos, pero que se hace interesante y soberbia en cada uno de ellos. No dudes en convencer a tus amigos y familiares y llevalos a ver esta cinta al cine. Estamos ante una de mejores duplas de actores y actuaciones de este año, y están en una de las mejores películas de este año. Así que no esperes más y disfruta de la película con una ricas palomitas. No se puede pedir más.

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