jueves, 20 de octubre de 2016

Películas Imprescindibles: Good bye Lenin!

Good bye Palomita!!!

En el Berlín de Octubre de 1989, unos días antes de la caída del muro, la madre de Alex (Daniel Brühl), una mujer comunista convencida, entra en coma. Cuando despierta ocho meses después, los médicos le dicen a la familia que cualquier sorpresa puede hacer que su madre vuelva a padecer un infarto, del cual puede que no se recupere, Alex decide entonces convertir su casa en el último bastión comunista, haciendo creer a su madre que el muro no ha caído y que todo sigue como siempre. Alex, hará todo lo que esté en su mano para que la verdad no sea descubierta.

Esta película alemana, dirigida por Wolfgang Tiersen, fue nominada a los premios BAFTA a mejor película de habla no inglesa y ganó el premio Angel Azul en el Festival de Berlín, 6 premios del cine europeo incluyendo mejor películas y siete premios del cine Alemán incluyendo mejor película y director.

Cuando se estreno fue alabada por la crítica y no es de extrañar, el guion es muy original, a lo largo de la película vemos las múltiples ideas que se le ocurren a Alex para que su madre (Katrin Saß) no descubra la verdad, como buscar entre la basura tarros para que su madre siga comiendo comida comunista o pedir ayuda a un amigo del “antiguo” otro lado del muro para grabar videos fingiendo ser noticieros y así que su madre entienda los diferentes cambios que no ha podido ocultar. A lo largo de esta historia vemos como Alex le muestra a su madre la Alemania comunista que a él le hubiese gustado vivir.

La película nos muestra un drama en una época muy dura para Alemania y su adaptación al sistema “capitalista” con unos tintes de comedia que hacen que la historia se nos haga entretenida y nos vaya creando la curiosidad para saber más, saber si la madre de Alex descubrirá la verdad o como se van adaptando los personajes al nuevo cambio súbito que ha acontecido al país.

Una de las cosas, que personalmente, me gusta de la película, es la brillante actuación de los diferentes actores, consiguen trasmitir, sin duda, que ellos son el personaje que interpretan y tu un mero espectador de lo que pasó en ese momento. Wolfgang es capaz de trasmitirnos con su dirección, una historia que perfectamente podría haber ocurrido en el año en que transcurre la película. 
Este, fue el descubrimiento del actor Daniel Brüll, que aunque ya había hecho varias películas antes, esta fue la que le dio más a conocer por su interpretación. Por esta película ganó el premio a mejor actor de los Premios del cine alemán, mejor actor europeo para el jurado y el premio de la audiencia de la Academia de cine Europeo.

La banda sonora corre a manos de Yann Tiersen, que es muy reconocible por su película Amelie, de hecho Good bye Lenin y Amelie comparten una canción en la banda sonora. La sensibilidad del compositor francés nos traslada a una Alemania de finales de los 80, cuando el muro está a punto de caer y también nos acompaña en la transición, ayudándonos a ponernos en situación y a enternecernos con las múltiples situaciones en las que se ve envuelta la familia. Por ejemplo en la escena en la que van a la casita del campo en un coche azul cielo, la esperanza de que la madre se recupere nos la trasmite sin duda la música de ese momento.

Una cosa que me sorprende de la película es como nos trasmite el paso del tiempo, a lo largo de la película vemos la caída del muro y un año desde la caída del muro, gracias a la dirección y sobre todo al guion somos conscientes de como va pasando ese año y los acontecimientos de esa época, la caída del muro, el cambio de los productos cotidianos, como van llegando gente del otro lado del muro, el cambio de la moneda, etc. Uno de los recursos que usa el guion es como el “noticiero” que idea Alex para su madre nos va contando una historia paralela de lo que podía haber ocurrido y nos lo compara con la realidad que vive Alex en la película.

Como he comentado, la ambientación de la película da más realismo a la trama, lo que hace que la película vaya a soportar muy bien el paso del tiempo, sobre todo por como cuenta esta parte de la historia de Europa. Una parte importante es la elección de vestuario ya que se ve una gran diferencia entre el vestuario pre-caída del muro y post-caída. Donde más claramente se ve es cuando van los diferentes personajes a visitar a la madre a su habitación, ya que Alex prepara una serie de ropa de la época pre-caída para las visitas, estos pequeños detalles dan más veracidad a la historia que nos intentan trasmitir. No podemos olvidar que la historia comienza en la época pre-caída del muro, en la parte comunista de Berlín, donde para conseguir cualquier cosa se la tenías que pedir al estado, el guion nos lo trasmite muy bien, por ejemplo cuando compran un coche y la madre se sorprende diciendo que solo han tenido que esperar tres años para conseguirlo. Al caer el muro entraron en esa parte del país muchas marcas de productos internacionales, lo que supuso un boom para la ciudad, y la película cuida todos esos detalles.

No nos podemos olvidar de la fotografía que está perfectamente cuidada para darnos la sensación de estar en la época de la caída del muro. La fotografía corre a cargo de Martin Kukula,  que aparte de este largometraje, ha dedicado su carrera a hacer series para la televisión alemana.

Películas como esta, aunque no sean biográficas, nos enseñan aspectos de la historia moderna que no todo el mundo conoce, lo que nos hace aprender muchos aspectos históricos, ya que sí se desarrollan en un entorno que si existió aunque los personajes sean ficticios. Good bye Lenin,  además, no demoniza el comunismo, sino que nos enseña mucho de los aspectos tanto buenos, como malos de esa ideología. También vemos una comparativa entre Estados Unidos y la URSS a través de la trama que nos cuenta la película con el cosmonauta Sigmund Jähn, que fue el primer ser humano en viajar al espacio, con esta trama no solo nos compara ambos países sino que vemos también la decadencia de la URSS después de la caída del muro, ya que vemos al cosmonauta trabajando como taxista.

Sin duda una película que hay que ver una vez en la vida y que no deja indiferente a nadie, ya que te hace pensar en cómo se vivía en el lado comunista justo antes de la caída del muro, y más en una ciudad como Berlín en que muchas familias se vieron separadas tras la construcción del muro, y muchas de ellas intentaron huir para reunirse con los suyos o simplemente para tener una vida “mejor”, y por otro lado vemos el contrapunto de la transición, la entrada del capitalismo a la ciudad de Berlín. 

Si no has visto la película, te recomiendo que no esperes más y consigas una copia para tu filmoteca ya que es una apuesta segura de la que no te vas a arrepentir para disfrutar siempre con unas buenas palomitas comunistas.





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