viernes, 13 de mayo de 2016

Monsieur chocolat

Un pionero en el circo

Desde el inicio de los tiempos ha habido pioneros en todas las disciplinas existentes. Hubo una persona que fue la primera en usar dos palos para hacer fuego y otra a la que se le ocurrió la brillante idea de vestir en chandal en casa, y que por ello debe llevarse toda nuestra admiración, nos guste o no. Chocolat nos cuenta la historia de uno de esos pioneros que revolucionó su campo, en este caso los payasos de circo, y que tiempo después fue olvidado de forma dramática y totalmente injusta. Y como suele pasar en algunos casos, el cine acaba recordando a estas personas y les hace una película a su altura, así todo el mundo puede conocer la magnifica historia detrás de su hazaña y, quizá, sentirse un poco mal por el trato que recibió. Para qué mentirnos, a veces la humanidad es demasiado injusta con los triunfadores y más en este caso tan especial.

Chocolat nos cuenta la historia del payaso Chocolat, un payaso negro, que fue descubierto por el payaso Foottit, un payaso nómada que malvivía de circo en circo y con quien hizo el primer dúo de payasos contradictorios de la historia. Pero pasar tan rápido del anonimato a la fama siendo negro en esa época no es fácil de digerir, como descubrirá Chocolat con el tiempo. 


Hay que empezar alabando la gran actuación de Omar Sy como Chocolat, donde no solo nos muestra ese carisma cómico que ya desplegó en otras películas como Intocable, sino que descubrimos su faceta más dramática, esa que también se atrevió a enseñar en Samba. La película es él y lo sabe. Está acompañado por el actor James Thierrée, quien se convierte en los ojos del espectador y es quien nos guía en la historia. 
La película no destaca por alardes cinematográficos del director, sino que se sustenta en un guion bien estructurado, que no revolucionario, intercalando momentos dramáticos con otros cómicos, y que nos muestra una sociedad que nos puede ser desconocida sin pretender sentar cátedra. El mundo era así y, aunque nos parezca imposible, las cosas fueron más o menos así. 

En resumen, Chocolat es una de esas películas que se disfrutan, seas amante del cine o un espectador ocasional, y que se deben recomendar a todo el mundo. Es una gran película de madre, no siendo esto algo malo en absoluto (un día debemos hablar en este blog de la definición de ese concepto y el porqué está mal pensar en él despectivamente), y es una gran historia de autosuperación y lucha por encontrar nuestro lugar en el mundo. Así que, recomendad la película, vedla si no la habéis visto, y descubrid esta preciosa historia. Y, aunque no vais a ser los pioneros en esto, aprovechad que alguien ya sufrió el susto de descubrir las palomitas y vedla con un gran bol de ellas mezcladas con sirope. Pensad que si hacéis una mezcla original, vosotros seréis los primeros.


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