domingo, 17 de abril de 2016

El secreto de una obsesión

Remakeando secretos

Hay una corriente de opinión en la actualidad totalmente dedicada a denostar remakes estadounidenses de películas en otro idioma de forma muy visceral, y muchas veces sin haber visto ni la película. No voy a mentir, soy de los que no suelen apoyar estas películas, y menos cuando la original es una de mis favoritas o una intocable. Pero en esta ocasión vengo a romper una lanza a favor de una cinta que además de ser un remake, lo es de una de mis películas favoritas de este siglo. Hablo, por supuesto, de El secreto de una obsesión, remake de la argentina El secreto de sus ojos, título que en realidad comparten, mas en España han decidido cambiárselo por alguna razón. Mis sospechas son que no querían dos películas con título idéntico, aunque eso no les frenó para hacerlo con Oldboy. Aunque vengo a hablar del remake, no quiero perder la ocasión de comparar las películas y así hablar también de la original.
La película nos cuenta la historia de Ray (Chiwetel Ejiofor), un ex agente antiterrorista, que vive obsesionado con un asesinato que investigó 13 años atrás donde murió la hija de Jess (Julia Roberts), una compañera suya. Ahora, en la actualidad, cree haber encontrado una pista importante y empieza a reabrir viejas heridas que le llevarán a descubrir cosas que no esperaba descubrir.

La potencia de este thriller radica, principalmente, en sus personajes y sus evoluciones en la historia. Un hecho que el remake copia de la argentina; pero no consigue dominar como la original. Y es que ya desde el planteamiento vemos las diferencias entre las dos películas. Mientras el remake trata de agentes del FBI y la muerte de la hija de uno de ellos, la argentina tiene como protagonista a un ex oficial del Juzgado de Instrucción de Buenos Aires y la muerta no está relacionada con nadie de su entorno. 
El hecho de que el punto de partida sea tan distinto de la original también crea otros problemas, como la inclusión de nuevos personajes y la fusión de otros, con mayor o menor fortuna; o los cambios, necesarios, para el publico americano, como cambiar un estadio de futbol por uno de béisbol. En general, todos los actores están muy bien, menos una Julia Roberts con cara inexpresiva y que parece estar forzando el gesto todo el metraje para parecer muy triste, sin éxito. 
Entre los actores destaca Chiwetel Ejiofor, dando una lección de actuación y sobriedad contenida. Entre los protagonistas me quedo con Darín sin duda; pero Ejiofor sabe hacerse con el papel y le da una nueva dimensión al personaje que aporta frescura y dinamismo a la historia. Otros actores y actrices importantes son Nicole Kidman, que hace el papel de Fiscal del Distrito e interés amoroso de Ejiofor, y Michael Kelly, quien es un rival del protagonista, y el cuál va desapareciendo con el metraje.


Si Ejiofor destaca por su buena actuación y Roberts por lo contrario, Kidman es el punto medio, dando una actuación correcta, pero no deslumbrante, sabiendo que su personaje no lo necesita. Al contrario que el personaje de Soledad Villamil en la argentina, en esta película el personaje del interés amoroso pierde mucha fuerza, llegando a haber momentos en que parece estar allí por obligación de la historia y no por necesidad de la misma. La herencia de tener que mostrar a este personaje ha lastrado parte de la película. 

Por último, la adaptación del guión. Como ya he ido contado, las dos películas son bastantes distintas en cuanto a planteamiento y algunos detalles; pero en casi todo su desarrollo son muy similares. No diré que en el remake está todo lo importante de la original, pero sí casi todo. El guionista no arriesga en exceso y hace un remake de manual. Y yo se lo agradezco.

En definitiva, El secreto de una obsesión, título que a quien aquí firma no le gusta por darle la sensación de estar viendo un melodrama de domingo, es una adaptación bastante remarcable de la película original. Como ya os habréis dado cuenta, prefiero mucho más la original; pero este remake consigue mantener un nivel y un ritmo que lo hacen un thriller bastante recomendable. El secreto de sus ojos tiene mejor dirección, el guión está mejor hilado y crea un ambiente más sostenible (en resumen, está mejor acabada como conjunto); mas El secreto de una obsesión ha llevado esta estupenda historia al imaginario americano, y no de forma lamentable como muchos temíamos. Si me preguntan, recomiendo ver primero la original. No solo por ser la original, sino porque es mucho más compacta y mejor. Y después sumergirse de lleno en esta reinterpretación de la misma historia, con sus distintos matices y códigos. Mientras que una te descubre una historia, la otra te aporta otras formas de verla. Todo esto con unas buenas y grandes palomitas, que no es un secreto, pero son nuestra obsesión.




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