martes, 29 de marzo de 2016

La invitación

Estás formalmente invitado a la reunión

Triunfar en el Festival de Sitges puede que no signifique demasiado para ciertas personas, ya sea por no coincidir en los gustos que allí se profesan o por desconocimiento de su potencial; pero una cosa que nadie puede decir de esas películas es que te dejen indiferente. La cinta que hoy os traemos puede ser un gran ejemplo de que triunfar allí es sinónimo de calidad.

La invitación comienza con Will Y Kira, una pareja que se dirige en coche a una reunión de amigos donde la anfitriona es Eden, la ex-mujer de Will, quien lleva dos años desaparecida después de la muerte del hijo de ambos. Desde el primer momento en que llegan, Will nota que algo extraño está pasando allí. Eden está muy cambiada y su actual marido tiene una actitud y se comporta de forma sospechosa. ¿O es todo parte de la paranoia de Will?

Este es el planteamiento de la película y uno de sus puntos fuertes al mismo tiempo, pues la cinta se sustenta en un guión engañoso y unas actuaciones que saben sacar el jugo a los personajes hasta la última consecuencia. La directora Karyn Kusama (Jennifer's Body, Æon Flux) consigue en esta película un ejercicio casi teatral, contando la historia en apenas tres habitaciones de una casa y mucha conversación, sin que estas limitaciones signifiquen un ritmo bajo en la narración.

Entre los actores destacan dos en especial. Logan Marshall-Green, Will, nos deleita con una actuación llena de registros y momentos de tensión, y Tammy Blanchard, Eden, construye un personaje que se nos muestra frágil y misterioso a partes iguales. Otro acierto de la cinta es mostrarnos solo las escenas desde el punto de vista de Will, haciéndonos cómplices de sus miedos y sospechas y metiéndonos aún más en la acción.

La película recuerda mucho en el inicio y en el plano más visual a la cinta de ciencia ficción de hace unos años Coherence (crítica aquí). Unas habitaciones iluminadas con lamparas, un grupo de amigos sentados en una mesa, un misterio latente entre ellos,... Pero esta se diferencia en el uso más cinematográfico de la luz y sus personajes más perfilados, dando una sensación de mayor completitud.

En definitiva, La invitación es una de las mejores películas que han salido de Sitges en los últimos años. No solo por su desempeño como thriller, sino porque aúna los elementos que cualquier película, no importa el género, debe controlar. Tiene una trama interesante, unos personajes estimulantes, un uso de los tiempos y las formas de narrar soberbios y unas actuaciones que no desentonan en exceso y hacen más creíble lo que muestran. Y si esto no fuera suficiente, la película, aparte del mensaje final que posee, nos habla del dolor por una perdida y de las formas de lidiar con él de forma muy elegante y certera. Si tenéis oportunidad cuando se estrene, no dudéis en ir a ver esta historia al cine. Compraos unas palomitas con mantequilla y una buena bebida y aceptad la invitación a esta misteriosa reunión.

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